Las personas que sufren osteogénesis imperfecta se caracterizan por tener unos huesos sumamente quebradizos, por eso esta enfermedad tiene el sobrenombre de “huesos de cristal”. Es de origen genético, bien por herencia, bien por mutación genética en el momento de la concepción.

Los genes que afectan a la osteogénesis imperfecta están relacionados con la producción de colágeno, que es el responsable de que los huesos se mantengan fuertes. Al no producirse todo el colágeno necesario, la estructura ósea se ve debilitada, los huesos se vuelven quebradizos y se rompen con mucha facilidad, sin una causa aparente.

No afecta solo a los huesos, los pacientes también pueden presentar musculatura débil, dientes quebradizos o incluso sordera. Los síntomas de la enfermedad van de leves a severos, dependiendo del tipo de osteogénesis imperfecta que se padezca.

El diagnóstico se realiza a través del análisis del historial médico familiar y del paciente, exámenes físicos y radiografías. Aunque no existe un cura para la enfermedad se pueden realizar tratamientos para aliviar los efectos y seguir un modo de vida saludable.

Caso clínico

Hasta la consulta de Podoactiva llegó un paciente de 30 años con “huesos de cristal”. Su estructura ósea era muy quebradiza y la musculatura del tren inferior estaba muy debilitaba. Debido a las constantes roturas de huesos padecía muchos dolores al caminar.

A través de un minucioso análisis biomecánico de la pisada, nuestro expertos en podología y biomecánica consiguieron averiguar las necesidades especiales de su marcha, así como aislar las zonas que necesitaban mayor amortiguación para disminuir el dolor.

Como tratamiento, se le realización unas plantillas personalizadas para proporcionar un mayor confort al caminar y estabilidad. Las plantillas personalizadas son una de las soluciones efectivas para aliviar los efectos de la enfermedad, que le ayudarán a mejorar su calidad de vida.