Historias

TESTIMONIO

ABIGAIL BAQUE

Hola, soy Abigail, tengo 23 años y actualmente estudio Psicología Clínica.

Mi historia con la Fundación comenzó cuando tenía apenas dos meses de nacida.

Desde ese entonces, este lugar y las personas que forman parte de él han sido una parte muy importante en mi vida.

Quiero expresar mi profundo agradecimiento a la Fundación, a las personas que me apadrinaron y a todas las personas que ponen su granito de arena ante cualquier colaboración. Ustedes hicieron posible que pudiera recibir mi tratamiento y la atención que necesitaba.

Gracias a este apoyo, pude mejorar mi condición física, tener una mejor calidad de vida y, sobre todo, contar con las oportunidades que me permitieron estudiar, crecer y desarrollarme como persona.

Hoy, después de 23 años, puedo mirar atrás y darme cuenta de que cada ayuda, cada tratamiento y cada persona que estuvo presente hicieron una diferencia en mi vida.

Por eso, quiero invitarte a ser parte de esta historia. Apadrina a un niño con huesos de cristal y ayúdalo a tener las mismas oportunidades de crecer, de estudiar, de cumplir sus sueños y construir su propio futuro.

Porque a veces, una ayuda que para nosotros puede parecer pequeña, para un niño puede significar una vida llena de posibilidades.

Gracias a todos los que hicieron posible mi historia. Y ahora, tú también puedes ayudar a escribir la historia de alguien más.

TESTIMONIO

XAVIERA BURBANO

Hola, mi nombre es María Javiera Burbano Cruz y tengo 22 años de edad.

En mi primer mes de vida fui diagnosticada con la enfermedad Osteogénesis Imperfecta, la cual para esa época era una enfermedad tan inusual que los médicos pronosticaron que tan solo viviría por seis meses.

Tres años después conocí a la Fundación Ecuatoriana de Osteogénesis Imperfecta, la cual no solo me permitió acceder a los tratamientos de la enfermedad, sino a múltiples operaciones que pudieran mejorar mi calidad de vida.

A FEOI no solo le debo muchísimos años más de vida, sino la dicha de conocer muy buenos amigos y la capacidad de generar nuevas oportunidades por mi cuenta.

Es por eso que estaré eternamente agradecida con la organización y con cada uno de sus miembros, y los invito a ustedes que apoyen a la institución para que por medio de ellos puedan cambiar la vida de los angelitos de cristal.